Rúbricas 9

63 problemática local y regional. Piénsese, por ejemplo, en las luchas de los pueblos campesinos e indígenas por conservar sus bosques y sus tierras de cultivo frente a la avaricia y la intrusión de las compañías mineras, o de varios grupos de la sociedad civil que reclaman el reconocimiento de sus derechos civiles, económicos y ambientales. LOS PRINCIPALES DESAFÍOS QUE ENFRENTA ACTUALMENTE EL SEN Cobertura de la demanda educativa de la población en edad escolar, en 2010 Preescolar: (3 a 5 años): 70% Primaria: (6 a 12 años): 95% Secundaria: (13 a 15 años): 93% Bachillerato: (16 a 19 años): 50% Superior: (20 a 24 años): 30% Equidad En el mismo año 2010, el 7.2% de la población mayor de 15 años, todavía se hallaba sin ninguna escolaridad: 12.6% sin primaria completa, y 16 % con primaria solamente. Únicamente el 22.3% había terminado la secundaria y el 19.34% el bachillerato. El 16.5% había concluido la educación superior. El total de la población mayor de 15 años que no ha pasado de la primaria, se acerca al 29% de una población de casi 79 millones mayor de 15 años (inegi, 2013). Todavía no se ha cubierto el 30% de la demanda de preescolar y el 50% de la correspondiente a bachillerato. Y sin embargo, sucede que hay más escuelas y maestros en el nivel preescolar que niños solicitantes de este servicio educativo, lo cual resulta paradójico. Una hipótesis que podría aducirse para explicar esta contradicción es que la oferta de educación preescolar se ha incrementado en las ciudades grandes y medianas, pero ha sido escasa en las zonas rurales e indígenas, o en poblados menores de 5 mil habitantes. Tal parece que la educación primaria es la mejor cubierta por el sen. Sin embargo todavía se detectan disparidades significativas en cuanto a materiales didácticos, puntualidad de los maestros y acceso a medios de transporte, principalmente en el medio rural y en las zonas montañosas. Obviamente, todos estos factores inciden en la permanencia y el aprovechamiento de los estudiantes en la escuela. Y en algunos casos todavía persisten situaciones de pobreza extrema e insalubridad que obstaculizan la asistencia de los niños y niñas a la escuela. De igual modo, la atención a la demanda de educación media superior (bachillerato en todas sus modalidades) es deficiente en las ciudades de la República con menos índices de desarrollo económico y social. Al mismo tiempo se ha incrementado el número de alumnos por maestro, y la escuela pública de este nivel solamente alcanza a cubrir el 48% de la demanda de jóvenes de 16 a 19 años de edad. Es de prever, por tanto, que en este nivel habrá un cuello de botella que obstaculizará el flujo de estudiantes que hayan terminado la secundaria. La oferta educativa en el nivel superior (universidades y tecnológicos) se ha concentrado en las ciudades más importantes de México, en donde las universidades privadas compiten cada ciclo escolar por incrementar su matrícula. Mientras tanto, en las regiones con menor capacidad industrial y comercial, y particularmente en las áreas indígenas, la oferta educativa es mínima y de bajo nivel con honrosas excepciones. Al mismo tiempo la demanda educativa en este nivel rebasa considerablemente la capacidad de las instituciones de nivel superior para la captación de docentes. Por otra parte, la atención a la demanda potencial es la más baja de todos los demás niveles: alcanza solamente el 30%, a pesar de que se ha duplicado en el lapso de dos décadas. Ante este panorama, la pregunta obvia es: ¿qué podemos hacer para lograr niveles de cobertura, equidad y permanencia en las escuelas de todo el país y en todos los niveles educativos? Obviamente que este desafío rebasa las posibilidades de la educación particular e incluso la capacidad real del mismo sen. Sin embargo es una oportunidad para reflexionar si la oferta educativa de los particulares, principalmente de las órdenes y congregaciones religiosas de México, responde en alguna forma a la demanda y a las necesidades reales de las comunidades y regiones donde no está satisfecha. ¿Hacia dónde apuntan las directrices y los objetivos de nuestras comunidades religiosas en cuanto a la concreción de la misión educativa? Calidad a) La calidad está vinculada, en primer lugar, a la permanencia de los estudiantes en el sistema escolar. En 2010, el Instituto Nacional de Evaluaci n Educativa informaba que solamente 66.2% de los niños que se haban inscrito en el primer grado de primaria en el año 2003, la hab an terminado en 2008. Probablemente un buen porcentaje se retras , por diferentes causas: reprobaci n, enfermedad, trabajo familiar, etc., o definitivamente desertó. En las zonas indígenas, solamente el 44.5% concluy la primaria. En este mismo periodo, el 76.2% de los adolescentes que haban ingresado a la secundaria, la terminaron después de tres años b) La calidad se ha determinado, en segundo lugar, por el grado de aprovechamiento, el cual suele ser medido por medio de diversos tipos de pruebas de aprendizaje: enlace, excale, pisa, etcétera

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