Rúbricas 18

Rúbricas XVIII Las bibliotecas en las Universidades Jesuitas... 62 63 Rúbricas XVIII La biblioteca de Universidades Jesuítas. Desafíos ante el cambio de época bibliotecas; virtuales si es que las condiciones de infraestructura lo permiten; pero, incluso, in situ, si es que la situación de las personas a quienes vaya dirigido el taller lo requiere, tal y como hacemos presencia en las comunidades. Otro rubro en el que creo que debemos incursionar desde las bibliotecas jesuitas de América Latina es el del fomento al acceso libre a la información. La experiencia del confinamiento por la pandemia nos hizo conscientes de que, si bien es posible extender algunas funciones de la biblioteca más allá de su espacio físico, en otros aspectos las limitaciones provienen del entorno actual en materia de propiedad intelectual, que restringe la circulación de numerosos materiales. Es cierto, también, que se puede hacer mucho si se aprovechan los recursos libres en Internet; no obstante, tarde o temprano, en el curso de una búsqueda de información, las personas usuarias y bibliotecarias se encontrarán con la necesidad de consultar ciertas obras de gran utilidad para su investigación, y que presentan una o varias restricciones. En ese sentido, bibliotecarias y bibliotecarios tendremos que asumir un papel más activo en la promoción del acceso abierto. Este activismo, en favor de la libre circulación de la cultura y el conocimiento, deberá convertirse en uno de los aspectos centrales de nuestra actividad en los años por venir. En el ecosistema de la cultura, las bibliotecas nos encontramos en una posición estratégica para difundir entre los públicos, pero, asimismo, entre quienes crean ciencia y arte, las ventajas para unos y otros de la distribución de obras mediante, por ejemplo, licencias Creative Commons. Estas licencias son una alternativa al derecho de copia –copyright– sobre el que se funda el marco legal de la propiedad intelectual en el ámbito de la cultura. A diferencia del derecho de copia, las licencias Creative Commons permiten la reutilización y circulación de cualquier creación en cualquier formato, con base en un compromiso entre usuarios y creadores para reconocer la autoría original de la obra. Además de asesorías para localizar los recursos de libre acceso, desde la biblioteca pueden impartirse talleres de publicación en acceso abierto, así como promover a editoriales que –en contrasentido a lo que ocurre con las grandes corporaciones de medios– ya publican bajo licencias Creative Commons (en México: Sur+ o Taller Editorial Cáspita, por ejemplo). Desde nuestros espacios en la academia y en nuestros organismos profesionales tendremos que realizar o contribuir en investigaciones en torno a los impactos culturales y económicos del acceso libre; pugnar, al lado de quienes realizan investigación, por el reconocimiento de metodologías alternativas para medir su productividad. Y, sobre todo, mantenernos alertas ante el cabildeo de las organizaciones de medios que, desde los centros globales y las transnacionales, bajo la máscara del derecho de “autor”, pretenden que se legisle en contra de los públicos y su derecho para acceder a la cultura, particularmente en las periferias. Quisiera concluir estas notas haciendo una reflexión sobre la importancia de evaluar el servicio que ofrecemos a nuestras comunidades. Desde hace algunos años, un grupo de colegas de la Biblioteca Francisco Xavier Clavigero ha venido trabajando en un instrumento de evaluación que nos permita saber en qué medida satisfacemos las necesidades de información de nuestras usuarias y usuarios en la Universidad Iberoamericana Ciudad de México. Pero, más importante aún, conocer qué fuentes de información y qué hábitos de investigación tienen quienes no nos frecuentan ni usan nuestros servicios remotos. Los resultados de este instrumento, junto con otros indicadores, están encaminados a orientar las acciones que debemos emprender para lograr un mayor aprovechamiento de nuestros recursos por parte de docentes y estudiantes. Posteriormente, nuestros y nuestras colegas de las instituciones que integran el Sistema Universitario Jesuita de México se han animado a aplicar este mismo instrumento en sus bibliotecas. Recientemente, algunas instituciones de ausjal se han interesado también por él. Esperamos que, a partir de los indicadores que se encuentran en este instrumento, en el futuro podamos contar con un marco de referencia común entre las bibliotecas de la región que nos permita profundizar en los esfuerzos de colaboración que ya llevamos a cabo, como es el caso de las compras consorciadas. - Bibliografía Gómez-Cruz, María Elena, Víctor Harari-Betancourt, y Genoveva Vergara-Mendoza. (2020). “Quality Indicators and User Satisfaction in University Libraries”. The Journal of Academic Librarianship, núm. 46, https://doi.org/10.1016/j.acalib.2020.102230. Hernández Rivera, Malinalli. “Géneros, materias y libros de trabajo en las bibliotecas jesuitas novohispanas: una propuesta tipológica al modelo ignaciano”. El Taller de la Historia, vol. 13, núm. 2: 320-353. https:// revistas.unicartagena.edu.co/index.php/eltallerdelahistoria/article/view/3759. Inclán Cienfuegos, Luis Héctor. “Ignacio, la Compañía y los libros”. Revista Ibero, núm. 63: 50-53. https://revistas.ibero.mx/ ibero/uploads/volumenes/63/pdf/ignacio-la-compania-y-los-libros-luis-hector-inclan-cienfuegos-web.pdf Játiva Miralles, María Victoria. (2010). “Claves del humanismo en la Ratio Studiorum y las bibliotecas de los jesuitas”. Teoría del humanismo. Ed. Pedro Aullón de Haro, vol. 5. Editorial Verbum: 229-246. Sauvé, J., G. Codina, y J. Escalera. (2001). “Educación”. Diccionario histórico de la Compañía de Jesús: biográfico-temático. Universidad Pontificia Comillas, vol. 2.

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