Rúbricas 9

46 primavera verano 2015 Convenio para la Conservación y Manejo de la Vicuña. Los Gobiernos de las Repúblicas de Bolivia, Chile, Ecuador y Perú, animados del propósito de continuar fomentando la conservación y el manejo de la vicuña y en consideración a la experiencia recogida en la ejecución del Convenio para la Conservación de la Vicuña suscrito en La Paz el 16 de agosto de 1969, resuelven celebrar un nuevo Convenio para la Conservación y Manejo de la Vicuña en los términos siguientes: —Artículo 1º Los gobiernos signatarios convienen en que la conservación de la vicuña constituye una alternativa de producción económica en beneficio del poblador andino y se comprometen a su aprovechamiento gradual bajo estricto control del Estado, aplicando las técnicas para el manejo de la fauna silvestre que determinen sus organismos oficiales competentes. —Artículo 2º Los gobiernos signatarios prohíben la caza y la comercialización ilegales de la vicuña, sus productos y derivados en el territorio de sus respectivos países. El convenio generó una serie de medidas conservacionistas en los ámbitos internacional, nacional y regional que fueron internalizadas por las comunidades locales permitiendo la recuperación de las vicuñas en muchas áreas. Hoy, esta especie está refaunando (en oposición al término defaunación, Dirzo y Miranda, 1990) y provocando en el territorio campesino, pastoril, múltiples tensiones entre producciones tradicionales (llamas) y ganado introducido (ovejas, cabras), lo que genera diversos conflictos, por competencia por pasturas, caza furtiva y temas sanitarios. Desde el equipo vicam se intenta revertir estos conflictos y convocar a un nuevo encuentro con las vicuñas, desde la realización de Chakus con captura y esquila bajo estrictas normas de bienestar animal asociados a pobladores locales (actividades descriptas en sus aspectos técnicos y etnozoológicos en numerosas publicaciones, Arzamendia et al., 2010, 2014; Arzamendia y Vilá, 2012). La Pachamama, al controlar todos los ciclos vitales, también regula el agua y las pasturas, y la reproducción de personas y animales tanto silvestres como domésticos, por lo tanto también es deidad fundamental en relación con las tareas pastoriles. Cada vez que se toma un recurso natural, ya sea vicuñas silvestres para la esquila, o llamas para carneo, se debe pedir permiso y realizarse una ofrenda. Antes de la captura de vicuñas se realiza una chayada, se hace un hueco en la tierra y se le pide a la Pacha apoyo y bendiciones para la captura. En las actividades pastoriles con las llamas, cada vez que se reúne a los animales con motivo de algún manejo específico, por ejemplo, las señaladas (marcación en las orejas con pompones que indican propiedad), se realizan ofrendas FIGURA 5. Joven caravanero en su primer viaje a Santa Catalina. Foto: Silvina Enrietti.

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